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Klapo
El canal que perdió el sonido

El juego que te deja sin palabras

Una escena absurda. Vuestros móviles. Gana el mejor subtítulo. El juego que sacas en cuanto estáis varios alrededor de la mesa.

Gratis · de 3 a 8 jugadores · una partida en 15 minutos

Cuando te das cuenta de que dejaste el horno encendido

Un archivo mudo. Nadie sabe qué se dice. Ahí es donde entras tú.

El canal perdió el sonido

Klapo conserva el mayor archivo filmado del mundo — Tokio, Delhi, Buenos Aires, Londres, kilómetros de película. Las bandas sonoras se guardaban aparte, en bobinas magnéticas. Han desaparecido. Quedan las imágenes, mudas.

Así que cada noche el canal convoca a unos concursantes y les entrega una bobina: que le devuelvan a esa gente sus palabras.

Klap presenta el programa. Es una claqueta de cine, y una claqueta está presente en cada toma, en cada rodaje, desde siempre. Por eso — y solo por eso — puede decir lo que de verdad se dijo.

El canal perdió el sonido. Cada noche, los jugadores se lo devuelven.

Una ronda, cuatro tiempos

Tres rondas por partida. Una partida dura un cuarto de hora.

  1. 1

    La escena rueda

    Todos ven el mismo fragmento, sin sonido. Bastan unos segundos para entender la situación — y no son suficientes para tomársela en serio.

  2. 2

    Cada uno escribe

    50 segundos para poner una frase en boca del personaje. Cada uno en su móvil, nadie ve a los demás.

  3. 3

    La sala vota

    Las propuestas van cayendo una a una en la pantalla grande. Se vota la más graciosa — nunca la propia.

  4. 4

    Cae la verdad

    Klap revela lo que el personaje decía realmente, y lo certifica AUTÉNTICO. Suele ser ahí donde más se ríe.

Y en realidad decía…

La frase real existe. Viene del archivo, nunca se inventa, y llega después de las vuestras. El sello verde no es un adorno: es la palabra de Klap.

AUTÉNTICO

No se juega en solitario

Klapo no necesita una ocasión especial. Necesita gente en la misma habitación: una comida familiar, una pausa del mediodía, un tren, un aula. La condición no es la hora, es ser varios.

El plató está libre

Abre una sala, canta el código a la mesa, y mira lo que se inventa la gente.

Sin cuenta, sin publicidad, sin instalación.

La aplicación aún no está en las tiendas. Mientras tanto se juega en el navegador — y la lista de espera avisa el día del estreno.